¿Mamás a partir de los 40 años? Entrevista con la Dra. Carmen Navas

El cambio en la maternidad en España es más que manifiesto y ha generado toda una revolución que supone cambios sociales, económicos, políticos… estructuralmente la sociedad española debe a esta cuestión uno de los cambios más importantes y de consecuencias aún no bien estudiadas.

En nuestro país actualmente es más habitual que una mujer tenga un hijo –sea o no el primero– a los 40 años que a los 25, algo que hace unos años nos habría parecido increíble, ya que a partir de los 40 las mujeres empezaban a ser abuelas, no madres.

La realidad demográfica es tozuda. Mientras que el año pasado fueron 12.993 los bebés que nacieron con madres de 40 años, los que tenían mamás de 25 ni tan siquiera llegaron a 9.550 (9.244) bebés.

Desde hace años se está viendo esta tendencia que al contrario de desacelerarse, aumenta, desde 2014 que fuer cuando se invirtió la tendencia. Actualmente, y siguiendo con los datos del INE, las madres de 40 a 44 suponen un porcentaje mayor que las de 20 a 25, mientras que las de 35 a 39, prácticamente doblan a las de 25 a 29. Todo sucede dentro de un contexto de bajada general de la natalidad, tras el ‘boom’ de la migración de los 2000, y de cambio cultural.

Las consecuencias de este cambio demográfico, como comentábamos, son muy graves, pero ¿qué pasa desde el punto de vista médico? ¿corren las «nuevas mamás riesgos»?

Para conocer mejor esta y otras cuestiones relacionadas con las nuevas tendencias en la maternidad hemos charlado con la Dra. Carmen Navas, Ginecóloga de Vithas Granada que nos ha aclarado muchas cuestiones.

  • Cada vez las mujeres tienen hijos más tarde, los datos así lo revelan, pero ¿A partir de qué edad se puede considerar un embarazo de riesgo? 

El riesgo en un embarazo, no depende sólo de la edad, si no también de la salud de la madre, pero sabemos que existe mayor riesgo de complicaciones como el aborto, la tensión alta, la diabetes en el embarazo, lo bebés nacidos con bajo peso o de forma prematura, entre otras cuestiones, a partir de los 35 años.

  • ¿Cuáles son los controles que debe realizarse una embarazada mayor de 35 años? 

Los controles que debe realizarse una mujer embarazada a partir de los 35, son similares a los de una embarazada más joven, aunque lo que sí hacemos es adelantar la prueba de la glucosa que detecta la diabetes, controlar con mayor cuidado y frecuencia la tensión arterial y el aumento de peso, y además, en ocasiones tenemos que realizar pruebas más específicas y extensas para descartar anomalías físicas o cromosómicas en el bebé, como por ejemplo, el nuevo test de ADN fetal en sangre, o la amniocentesis o biopsia corial. Es importante resaltar que estas dos últimas pruebas son invasivas y conllevan cierto riesgo de pérdida de embarazo.

  • ¿En qué momento del embarazo hay un mayor riesgo?

Existen dos momentos de mayor riesgo, el primer trimestre, hasta la semana 12, en el que existe mayor riesgo de aborto, siendo el período en que se forman los órganos, fundamentalmente en los dos primeros meses. Y el otro momento complicado es el tercer trimestre, en el que el estrés prolongado y otras posibles alteraciones de la salud de la madre, pueden adelantar el parto, o influir en el adecuado crecimiento y bienestar del bebé.

  • En el caso de embarazadas de más de 35 años, ¿es importante reducir ‘la agenda’ y descansar más? 

En estos dos momentos cruciales, sobre todo, se aconseja vida normal, pero eso sí, lo más saludable posible. Muy importante disfrutar de buenos períodos de descanso y sueño, de tiempo para realizar ejercicio y de una buena alimentación, tratando de reducir al máximo el estrés.

  • ¿A partir de qué momento no se recomienda viajar en avión? 

A partir del tercer trimestre, fundamentalmente en el último mes y medio o dos meses, si se puede evitar, es recomendable. No obstante, esto siempre dependerá del vuelo, distancia y duración. En ese momento hay que ser consciente de que existe mayor riesgo de parto prematuro por rotura de bolsa o inicio de contracciones.

  • ¿Cuáles son las señales de alarma de que algo no va bien y que hay que frenar el ritmo? 

En caso de sangrado, tensión alta, aparición de contracciones antes de tiempo, detección en la ecografía de un retraso en el crecimiento del bebé, o escasez de líquido, o incluso la detección en la madre de un gran nivel de estrés, aunque aparentemente el control del bebé sea adecuado.

  • En estos casos, ¿se recomienda reposo? 

Siempre se recomienda en estos casos realizar reposo relativo. Lo cual no obliga a la madre estar tumbada en la cama constantemente, pero sí a disminuir esfuerzos físicos intensos y situaciones que aumente el es estrés. Recomendamos que traten de buscar tiempo para realizar hábitos de vida saludable en la alimentación, ejercicio suave y descanso adecuado.

  • ¿A qué edad una mujer debería de olvidarse de la idea de ser mamá?

No soy capaz de dar una cifra… y más en nuestra sociedad actual. Lo cierto es que es importante individualizar cada caso. Hay mujeres de más de 45 años, hasta 50 que están muy sanas y son capaces de ser mamás, mientras que hay otras jóvenes, incluso en la veintena que por determinadas enfermedades ginecológicas o por otras causas, no pueden retrasar su maternidad.

Lo ideal es que una mujer a partir de los 35 años que se plantee ser madre, lo mejor que puede hacer es ir al especialista y que estudie su caso concreto, para conocer sus opciones y sobre todo que esté en un control continuo para que al final, el proceso sea un éxito, y se pueda convertir en una mamá feliz.    

         

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