¿Cuáles son las principales secuelas de los pacientes graves de coronavirus y cómo puede la fisioterapia ayudar en su recuperación?

La covid-19 es una enfermedad cuyo contagio propicia una serie de síntomas que varían en cuanto a gravedad y localización, siendo los más comunes de naturaleza respiratoria (tos seca o proliferativa, fiebre, disnea o sensación de falta de aire, etc). Esta patología puede presentarse de diferentes formas, que van desde la leve, con síntomas parecidos a un catarro, hasta la graves o crítica, que necesiten de un ingreso hospitalario e incluso internamiento en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

Una parte de los afectados, principalmente los que hayan sufrido la fase grave, pueden quedar con secuelas a nivel respiratorio debido a la neumonía (y en algunos casos ventilación mecánica) que se desarrolla y que puede tener como resultado la fibrosis del tejido pulmonar (tejido cicatricial) alterando el correcto funcionamiento del sistema respiratorio.

Hoy repasamos con Antonio Bellido, fisioterapeuta del Hospital Vithas Xanit Internacional de Benalmádena, cuáles son las secuelas que está dejando el coronavirus en los pacientes que han sufrido su manifestación más grave y como puede la fisioterapia rehabilitadora ayudar al paciente a recuperar su estadio previo a la patología.

Secuelas del coronavirus en pacientes graves

Las principales secuelas que podemos encontrar a nivel respiratorio son en pacientes que han sufrid coronavirus son:

  • Acumulación de secreciones
  • Disminución del volumen pulmonar
  • Alteración del patrón ventilatorio
  • Atrofia del diafragma (principal músculo de la respiración)
  • Disnea de esfuerzo (falta de aire al realizar alguna actividad ligera)

También cabe destacar que, a consecuencia del internamiento de estos pacientes en UCI, cuya estancia media ronda los 30 días, vamos a encontrar secuelas a nivel físico como:

  • Atrofia muscular
  • Rigidez articular
  • Dolor muscular
  • Alteraciones en la circulación (edemas o acumulación de líquido, trombos, etc.)
  • Alteraciones psicológicas (delirios, fobias, etc.)

Esto hace necesario llevar a cabo un proceso de rehabilitación que puede comenzar a nivel intrahospitalario (incluso en UCI) para ayudar a combatir la infección activa, y que debe continuar a nivel ambulatorio para tratar las secuelas y mejorar la calidad de vida de los pacientes tras su curación.

¿Cómo puede ayudar la fisioterapia a estos pacientes?

En este proceso de rehabilitación del paciente cobra un papel muy importante la fisioterapia, que puede actuar de la siguiente forma:

  • Evaluando las posibles alteraciones del patrón ventilatorio y regiones pulmonares con disminución de la ventilación mediante instrumental especializado para así poder actuar de forma más eficiente sobre el problema. También explorando las alteraciones del movimiento, la postura y la procedencia del dolor muscular y articular producto del tiempo de encamamiento (1).
  • Optimizar la ventilación tratando el diafragma (principal músculo de la respiración) mediante técnicas manuales e instrumentales (inspirómetro), así como ejercicios para estimularlo y tonificarlo.
  • Educar al paciente con técnicas y estrategias para realizar durante su actividad diaria para mejorar su ventilación y oxigenación cuando tengan sensación de falta de aire (2).
  • Aumentar la movilidad y la elasticidad de todos los elementos de la caja torácica (costillas, músculos accesorios de la respiración, vértebras torácicas) para ayudar a una ventilación fluida.
  • Realizar técnicas de drenaje de secreciones para expulsar secreciones residuales que puedan obstaculizar el paso libre de aire por todas las regiones del pulmón; así como prevenir futuras sobreinfecciones de ese moco que puedan generar nuevas neumonías (1).
  • Ayudar a la evacuación de edemas (acumulación de líquido) que se hayan generado por la estancia prolongada en cama mediante técnicas de drenaje linfático.
  • Activación de la circulación mediante ejercicios musculares específicos y técnicas manuales, especialmente en aquellas personas que hayan sufrido trombos como síntoma propio de la infección por covid-19.
  • Reactivación y tonificación de la musculatura atrofiada
  • Tratamiento de dolores musculares y articulares mediante técnicas manuales e instrumentales.

Y todo esto debe de realizarse, por supuesto, asegurando la máxima seguridad de los pacientes, usando EPIs adecuados (mascarilla, pantalla facial, gorro, bata impermeable, guantes, etc.), evitando en todo lo posible actuaciones que generen microgotas (como la tos) por parte de pacientes con infección activa y con precaución en pacientes que hayan verificado haber superado la enfermedad. Y debemos desinfectar de forma adecuada todas las superficies y lugares con las que haya tenido contacto el paciente.

Los hospitales Vithas son hospitales seguros

Los 20 hospitales de Vithas son hospitales seguros para pacientes y profesionales gracias a la implantación de estrictos protocolos de seguridad frente a la covid-19. Entre las medidas implementadas destaca el establecimiento de dos circuitos diferenciados: uno para las personas con síntomas compatibles con la covid-19, y otro para el resto de pacientes.

Adicionalmente, suministramos mascarillas y gel hidroalcohólico a todas las personas que acudan al hospital por cualquier motivo. Además, el Grupo está realizando test masivos de detección del virus en todo el personal, que está dotado de todas las medidas de autoprotección necesarias.

Una seguridad que siempre ha estado reforzada gracias a que todos los hospitales Vithas implementan los estrictos protocolos de la Joint Commission International, organismo de referencia mundial que acredita la seguridad del paciente y la excelencia asistencial.

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