Lesiones de esquí: cómo evitarlas

artrosis en las manos

La práctica de deportes como el ski, snowboard, ski alpino y otros que suelen realizarse en invierno requieren de una gran preparación física dado que se pueden considerar deportes muy exigentes. Habitualmente no estamos en un estado de forma adecuado para iniciar la práctica de estos deportes de invierno y además, hay mucha gente que empieza a practicarlos cuando ya han cumplido los 30 años, momento en el que cuesta más aprender y en el que las caídas y los accidentes pueden ser más graves.

A veces por desconocimiento de la disciplina, o por accidentes que pueden producirse de forma fortuita desembocan en diferentes tipos de lesiones. Estas lesiones, normalmente, son leves, como es el caso de las contusiones y quemaduras, no obstante se registra también un porcentaje de lesiones graves como son los esguinces de rodilla, las fracturas de muñeca, luxaciones de hombro e incluso traumatismos craneales.

Recomendaciones previas

Es aconsejable que de manera previa al viaje se haga una preparación física para ganar fuerza y resistencia en algunas zonas del cuerpo, especialmente en los miembros inferiores. Estos ejercicios pueden ser la natación, la bicicleta e incluso correr.

Recomendaciones en Pistas

Es importante que antes de realizar deporte, hagamos una correcta ingesta de alimentos, como es un desayuno completo y la posterior ingesta de complementos alimenticios como barritas energéticas y mantener una correcta hidratación procurando beber mucho agua. Además de la importancia de llevar ropa adecuada, gorro, guantes, gafas de sol, cremas protectoras solares, protección labial…

Asimismo, debe haber una fase de calentamiento previa y el uso de medidas de protección como es el casco, las protecciones para caderas y espalda, etc. Además es importante descansar cada cierto tiempo y comprobar el buen estado de los materiales, que en muchos casos, suele alquilarse en las propias pistas.

Por último se aconseja, en el caso de las personas que nunca han practicado este tipo de deportes, recibir sesiones formativas con monitores profesionales, dado que aunque es posible aprender de manera autodidacta, es más seguro hacerlo con ayuda de expertos que podrán proporcionarnos técnica y recomendaciones durante la realización del deporte.

¿Por qué ocurren las lesiones?

Una de las causas más frecuentes se produce cuando la carga de ejercicio excede la capacidad de nuestro organismo y se produce el agotamiento físico.

El riesgo de lesiones por uso excesivo aumenta cuando se incrementa la duración, intensidad y frecuencia del ejercicio. Por eso  es recomendable que hagáis descansos frecuentemente además de tomar líquidos ricos en sales minerales y barritas energéticas. Al igual que al iniciar la práctica deportiva sea de forma progresiva.

Por lo tanto, se suele afirmar que las lesiones por uso excesivo son secundarias a “hacer demasiado, con demasiada frecuencia, demasiado rápido y con muy poco reposo”, lo que significa que la carga de entrenamiento aumenta a un ritmo que excede la capacidad tisular de adaptación.

¿Cómo tratar esas molestias?

HIELO: Aplicar hielo sobre la zona inflamada o dolorosa durante al menos 20 minutos. Después del ejercicio, sería conveniente repetir este proceso tres veces más, esto provocará una disminución de la inflamación y del dolor.

COMPRESIÓN: La diseminación de los fluidos que se acumulan como resultado de la hinchazón y las puede disminuirse mediante la compresión. La manera más sencilla de comprimir una lesión es una venda elástica. Debe ser cómoda y no apretar demasiado o restringiría el fluido de sangre a la zona.

ELEVACIÓN: Es aconsejable mantener la parte de su cuerpo lesionada elevada y bien sujeta para que los fluidos producidos por la hinchazón y las hemorragias puedan drenar bien. Conviene en particular, si la lesión es en una pierna, para que estos fluidos no se acumulen en el pie.

PROTECCIÓN Y REPOSO: No se puede curar una lesión sin reposo. Aunque el dolor desaparezca, el daño en el tejido continúa. Se debe reposar un mínimo de 24 a 48 horas. Durante este tiempo debe proteger la lesión de posibles daños, así que quizás necesite vendar para limitar el movimiento.

Muchas personas siguen entrenando aunque estén lesionadas, creyendo que si se ponen una tobillera u otro tipo de venda están protegidos contra las lesiones. Esto no es una buena idea. Si llevas mucho tiempo lesionado, una venda puede aislar el músculo dañado, permitiéndote trabajar los que hay alrededor, pero en circunstancias normales el reposo es la mejor cura. Toma en cuenta que si esta lesionado y sigue trabajando la hinchazón y la hemorragia pueden aumentar y provocarte más problemas, por último no olvides consultar a un fisioterapeuta, son los profesionales de la salud que más te pueden ayudar.

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