¿Cómo actuar ante un desmayo?

Un desmayo es una sensación subjetiva, inespecífica y tiene múltiples definiciones, que en muchas ocasiones dificultan su abordaje. Abarca un conjunto de situaciones que tienen en común una alteración del equilibrio o de la conciencia y que resultan especialmente desagradables para la persona que lo padece.

Las principales causas que pueden provocar un desmayo son:

-Vértigo. Sensación ilusoria de movimiento que algunos interpretan como la auto-moción y otros como el movimiento del medio ambiente. La percepción más común es la sensación de giro y su presencia indica una alteración a nivel del sistema vestibular.

-Síncope-Presíncope. Pérdida transitoria del nivel de conciencia que se caracteriza por ser de inicio rápido, duración corta y recuperación espontánea completa. El presíncope es la sensación inminente de pérdida de conciencia.

-Desequilibrio. Alteración en el mantenimiento de la posición con inestabilidad en la marcha. Se suele producir al caminar y desaparece al sentarse o en decúbito. Se debe a la pérdida de la capacidad para mantener la proyección del centro de gravedad dentro de la base de sustentación por afectación de los sistemas visual, vestibular, propioceptivo, cerebral y del aparato locomotor.

-Mareo inespecífico. Sensación mal definida que no puede incluirse en las otras tres categorías. Los trastornos psiquiátricos están entre las causas más frecuentes.

¿Cómo actuar cuando se produce el desmayo?

Con respecto al tratamiento, primero hay que diferenciar los desmayos producidos por enfermedades importantes. Los banales se pueden afrontar de la siguiente forma:

-Tranquilizar al afectado explicándole la naturaleza benigna del proceso, así como el mecanismo responsable de su producción.

-La educación del mismo para que pueda identificar y evitar en lo posible sus desencadenantes.

-El reconocimiento de los síntomas que pueden preceder al cuadro.

Medidas generales que podemos adoptar para evitarlos

  • Incrementar discretamente la ingesta de sal.
  • Tomar precauciones con los fármacos vasodilatadores y diuréticos, bloqueadores alfa
  • Evitar sustancias como el alcohol que también producen hipotensión

Además, conviene educar sobre la forma de actuar una vez reconocido el malestar: adoptar una postura tendida hacia arriba, con elevación de los miembros inferiores, la realización de maniobras de contrapresión a nivel de las piernas (cruzar las piernas) o de los brazos (entrelazar las manos con fuerza y tensar los brazos) que aumentan la presión arterial permitiendo al afectado evitar o retrasar la pérdida de consciencia en la mayoría de los casos.

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