Consejos para cuidar nuestros ojos del sol

En verano es importante tener en cuenta que también es importante proteger nuestros ojos del sol. A continuación se detallan algunas recomendaciones para conseguirlo.

  • No todas las gafas de sol son adecuadas: se deben usar gafas de sol con cristales que bloqueen los rayos UV. La capacidad para bloquear la luz UV de unos cristales no depende del color oscuro de las lentes ni del precio; la protección sólo está garantizada cuando se consigue bloquear el 100% de los rayos UVA y UVB.
  • Las lentes de contacto no protegenAunque las lentes de contacto lleven protección UV, no ofrecen suficiente protección. En estos casos también es necesario utilizar gafas de sol.
  • Los sombreros también ayudan. Además de las gafas de sol, es conveniente utilizar gorras o sombreros: los sombreros de ala ancha proporcionan la mejor protección para los ojos.
  • No hay que fiarse de las nubes. La radiación ultravioleta puede atravesar las nubes, de modo que los días grises o nublados también es necesaria la protección.
  • No se debe mirar directamente hacia el sol. Mirar al sol sin protección, incluso durante un eclipse, puede provocar una retinopatía solar, la cual implicaría un daño en la retina causado por la radiación solar.
  • Extremar la precaución en las horas pico del sol. Para ello hay que evitar la exposición entre las 10 a.m. y las 14 p.m., momento en que los rayos solares UV son más fuertes.

Todas estas medidas se deben extremar cuando se trabaja en el exterior, especialmente en verano, en actividades al aire libre, de alta montaña o acuáticas. La radiación ultravioleta se refleja en superficies como el agua, la nieve o la arena, por lo que permanecer a la sombra no significa que estemos libres de la exposición.

Los niños y las personas de edad avanzada son más sensibles al daño por las radiaciones ultravioletas, por lo que en estos casos deben extremar aún más todas estas precauciones y ser muy exigentes con las medidas de protección solar.