¿Cómo tratar la Miopía, hipermetropía y el astigmatismo?

La Cirugía Refractiva LASIK es una técnica quirúrgica que se utiliza en para la corrección de los defectos refractivos como son la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo. Está indicada para aquellas personas que desean prescindir del uso de gafas o lentillas, o disminuir su dependencia de ellas.

La cirugía LASIK se realiza de forma ambulatoria y bajo anestesia tópica, es decir, con gotas. Es un procedimiento rápido y presenta como principal ventaja la pronta recuperación del paciente.

¿En qué consiste el procedimiento?

Consta de dos fases importantes. Por un lado, la creación de un colgajo corneal, de aproximadamente 100 micras de espesor. Esta fase se realiza mediante la utilización de un aparato de alta precisión denominado Microqueratomo o bien creando el colgajo mediante una disección con láser de FEMTOSEGUNDO.

Por otro lado, se procede a la ablación del estroma corneal. Previamente se levanta el colgajo creado y mediante el LASER EXCIMER procedemos al moldeamiento de la córnea eliminando el grosor deseado según las dioptrías a reducir.

El láser corrige las dioptrías del ojo modificando la curvatura de la córnea. En las miopías, aplanando la parte central; en la hipermetropía, incurvando la parte central, y en el astigmatismo, regularizando la forma de la córnea.

La cantidad de dioptrías que podemos corregir la podemos cifrar, de forma genérica, en 10 dioptrías para la miopía, 5 dioptrías para la hipermetropía y 5 dioptrías para el astigmatismo.

¿Quién puede someterse a esta cirugía?

Hay que cumplir una serie de requisitos imprescindibles para ser un buen candidato a la cirugía. Lo recomendable es tener una edad comprendida entre los 18 y 50 años. Asimismo, es conveniente que el paciente no haya sufrido cambios refractivos en los dos últimos años.

Hay otras consideraciones relativas a la topografía cornea y la superficie ocular, entre otras.