Las vacunas en el embarazo

comida durante el embarazo

Las vacunas constituyen una herramienta terapéutica fundamental en la prevención y propagación de múltiples enfermedades a nivel mundial.

Pueden contener virus o bacterias. Gracias a éstas se han salvado millones de vidas, de forma directa (sobre el individuo vacunado) como de forma indirecta (confiriendo protección comunitaria, esto es vacunando a un alto porcentaje de la población se consigue mejorar la eficacia vacunal tanto individual como colectiva).

En general  las vacunas son seguras y sólo producen efectos secundarios leves y a nivel local. Esto es así tanto en la población general como en las gestantes.

Beneficios de vacunar a una gestante

Los beneficios de vacunar a una gestante son generalmente superiores a los riesgos potenciales cuando la posibilidad de exposición ante la enfermedad es elevada, cuando contraer la enfermedad supone un riesgo importante para la madre y/o el feto y cuando es muy improbable que la vacuna cause efectos adversos.

Tipos de vacunas

  • las vacunas atenuadas o de microorganismos vivos (generalmente contraindicadas en el embarazo)
  • las vacunas inactivadas o de microorganismos muertos (las que sí se pueden poner durante la gestación).

Las vacunas atenuadas incorporan microorganismos vivos (bacterias o virus) “debilitados”, por lo tanto tienen potencialmente la capacidad de generar una enfermedad “leve” en el paciente a la que se le administra; este es el motivo por el que no deben administrarse en gestantes.

Ejemplos de este tipo de vacunas serían: la vacuna de la varicela y la triple vírica (frente a Rubeola, Parotiditis y Sarampión).

Las vacunas inactivadas no tienen este riesgo potencial de generar enfermedad en la madre y por lo tanto sí se pueden administrar durante el embarazo. Dentro de este grupo hay algunas vacunas que se recomienda administrar a todas las gestantes, de forma universal.

Éstas son:

  • la vacuna de la gripe que está indicada durante cualquier trimestre de la gestación, siempre que el embarazo suceda durante la estación gripal. Con esta vacuna no sólo disminuyen los riesgos de afectación fetal en caso de contagio materno, sino que además se protege a la madre de complicaciones potencialmente graves.
  • la vacuna dTpa ( Difteria- Tétanos- Tos Ferina): se recomienda poner una dosis de recuerdo en todas las gestantes entre las semanas 27 y 34 de gestación, y de forma independiente en cada embarazo. En este caso protegemos fundamentalmente al lactante durante sus primeros meses de vida (hasta que comience a recibir sus propias vacunas) ya que es en estos momentos cuando es más vulnerable a la infección que podría ser incluso mortal.

Por último, existen, dentro de las vacunas inactivadas, algunas cuya administración en la gestante habría que considerar, bien antes de realizar un viaje a un país endémico (como la de la hepatitis A, Fiebre amarilla, Polio parenteral, Rabia, Encefalitis Centroeuropea, Encefalitis Japonesa y Cólera), bien en casos de exposición probable o riesgo específico de la gestante (como la de la Hepatitis B,  del Neumococo y del Meningococo).

En resumen, las vacunas son herramientas terapéuticas fundamentales en el control y prevención de múltiples enfermedades potencialmente peligrosas y mortales.

De entre las que se pueden poner durante la gestación hay 2 que han demostrado claramente superar el riesgo/beneficio y que por lo tanto se deberían administrar a todas las gestantes: la vacuna de la gripe y la dTpa.