¿La edad importa en la pérdida de peso?

grasa resistente

Para la mayoría de las personas esto es cierto. Los seres humanos tenemos un gasto de energía diario que depende de lo que comemos y de la actividad física que realizamos, pero lo que más energía consume es lo que gasta el cuerpo para mantenernos con vida, esto se llama el metabolismo basal y viene a ser las 3/4 partes del consumo diario de energía.

Con la edad casi todos seguimos comiendo aproximadamente lo mismo que cuando somos jóvenes, quizá algo menos. Además, casi todos consumimos menos energía (hacemos menos ejercicio y el que hacemos es menos intenso), pero también nuestro metabolismo basal disminuye con la edad poco a poco.

La suma de casi igual ingesta y menor gasto en actividad física y de metabolismo basal hace que tendamos a aumentar de peso y que sea más difícil adelgazar a medida que pasan los años.

¿A qué edad es más difícil perder peso?

No hay una edad crítica, aunque para muchas mujeres, la menopausia, con los cambios hormonales que ocurren en esta época, suele tener más dificultades para adelgazar y, especialmente la grasa se distribuye más en el abdomen y menos en piernas y brazos. para los hombres el proceso es gradual.

Como norma general el riesgo de aumento de peso y dificultad para perderlo es bastante generalizado. Pero especialmente les ocurre a personas que tienen u trabajo sedentario y lo que más influye en el proceso es la predisposición genética.

Factores que influyen

La predisposición genética, la disminución del metabolismo basal y los cambios hormonales de la menopausia son inevitables. Pero la actividad física se puede corregir con un aumento del tiempo de ejercicio, aunque haya una disminución de la intensidad. Por supuesto, ayudados de una reducción de la ingesta, esto suele significar hacer dieta.

Se debe aumentar el tiempo de actividad física y, si se puede, la intensidad del ejercicio. Recientemente se han hecho estudios en los que parece que no sólo hay que hacer ejercicio aeróbico, como correr, nadar o andar, sino que es muy importante hacer ejercicio de fuerza, como pesas, aparatos de gimnasio, etc.

El ejercicio aeróbico ayuda a gastar energía cuando lo hacemos y a quemar grasas. El ejercicio de fuerza aumenta la masa muscular y esto hace que el metabolismo basal aumente y gastemos más energía incluso cuando no hacemos ejercicio (la energía necesaria para manteneros vivos aumenta cuando aumenta la masa muscular). Pero, ¡OJO! cuando aumentamos la masa muscular, podemos aumentar de peso, aunque en realidad bajemos el porcentaje de grasa, esto no sólo no es perjudicial, es BENEFICIOSO.