Alimentación e Infancia

La alimentación durante la infancia y comienzo de la adolescencia es fundamental y determinante en el crecimiento y desarrollo de nuestros niños, y serán clave para disminuir la incidencia de enfermedades metabólicas como diabetes, obesidad, dislipemias en la vida adulta.

Algunas claves para lograr que la alimentación de nuestros niños sea lo más saludable posible son:

  • Planificar un menú que contenga semanalmente por lo menos: un día de legumbres, un día de arroz, un día de pasta, un par de días de pescado, carne roja, carne blanca; huevos y lácteos.
  • Según el menú establecer una lista de la compra y respetarla en el supermercado.
  • Pactar con la familia el capricho que compraremos esa semana, podemos ofrecer un tipo de galletas o algún saladito o chuches. Negociaremos una sola opción.
  • También es muy útil hacer un plan de desayuno, almuerzos y meriendas saludables. Cuando improvisamos con respecto a la comida hay una tendencia clara a comer comidas poco saludables.

Así si lo tenemos decidido de antemano con los niños, no tendremos discusiones. Los niños se acostumbrarán a comer lo que toca y lo harán en ambiente más relajado. Opciones sanas, fruta de estación, frutos secos, bizcochos caseros con leche, yogur con cereales sencillos, sándwich o bocadillos saludables.

  • El desayuno debe ser COMPLETO, para ello tiene que tener alimentos de por lo menos 3 grupos de alimentos: Lácteo, cereal/pan, aceite. O fruta, cereal y queso, o pan, proteína y frutos secos. Si tuviéramos que elegir entre un vaso de leche solamente y un trozo de pan con queso, elegiríamos el pan y queso.
  • Si el niño come en el cole, hay que tener en cuenta el menú escolar y planificar las cenas, la cena siempre será el complemento de la comida.
  • Tenemos que tener en cuenta que los padres somos el ejemplo a seguir de nuestros hijos TAMBIEN en la comida y en las conductas a la hora de comer. Así que debemos aplicarnos en esto de comer variado y sano, de dejar el móvil a la hora de comer, de probar preparaciones nuevas y para ello debemos comer /cenar en familia.
  • Los padres debemos ayudar a los niños a que aprendan a discernir entre la constante publicidad alimentaria: A que la galleta de su personaje favorito es igual de azucarada que las normales, a que las patatas que come su futbolista favorito son igual de grasosas y saladas que las demás y que no por ello debemos consumirlas a diario. Que por sus características son de consumo “extraordinario”.
  • Por último, si no queremos equivocarnos pensemos en término salud, si piensas que algo NO es sano, no lo compres. Recuerda que somos los adultos que introducimos los alimentos en casa y en nosotros recae la responsabilidad de elegir cada vez alimentos con menos etiquetas.

Para más información o consulta, es recomendable acudir a un especialista.