La sexualidad en los niños

Cuidar la voz

La sexualidad nos acompaña desde que nacemos hasta que morimos, aunque en los niños su manifestación sea diferente. La educación sexual se inicia en casa.

Por un lado, los adultos y fundamentalmente los padres, debemos transmitir modelos saludables y responsables de la sexualidad a nuestros hijos, tengan la edad que tengan.

Por otro lado, el niño hará preguntas que podrían resultarnos incómodas, pero la receta es sencilla: contestar con naturalidad y claridad, adaptando las respuestas a su edad y no evitando responder.

De esta manera le transmitiremos que la sexualidad es natural y no un tabú ni algo misterioso.

  ¿Qué pasa si los niños acceden a información sexual adulta?

El contacto con la información y el material sexual debería hacerse adaptándolo a los niveles de madurez del niño. Si no lo puede entender porque no tenga la edad o madurez necesarias, lo malinterpretará y creará modelos y expectativas falsas acerca de la sexualidad.

Es necesario que tomemos medidas que eviten en lo posible el contacto temprano con la pornografía o contenido y contactos sexuales inadecuados; para ello es recomendable:

  • Siempre se deben usar los dispositivos móviles y el ordenador en una zona común de la casa, nunca en las habitaciones. Podemos supervisar su actividad en internet y evitar el uso de webcam.
  • Debemos tener normas y horarios de uso de internet establecidos.
  • Instalar aplicaciones de control parental.
  • Fomentar el uso responsable de las redes sociales cuando empiecen a tenerlas y supervisar su uso.

Influencia de las redes sociales en la sexualidad

 Internet y las redes sociales facilitan el acceso a contenidos sexuales a cualquier edad, indiscriminadamente.

Esto, y la pornografía concretamente, pueden tener consecuencias graves en la salud psicosexual de nuestros menores puesto que acceden a información que no pueden entender y que deforma su visión de la sexualidad, genera modelos erróneos de las relaciones y de los roles de género y crea expectativas falsas, lo que posiblemente afecte a sus relaciones afectivas y sexuales en la vida adulta.

 ¿A qué edad es conveniente empezar a hablar de sexo a los niños?

No hay una edad estándar.  Hablaremos de sexo cuando ellos lo necesiten y empiecen a hacer preguntas. No obstante, les “hablamos” de sexo desde que nacen, con el modelo afectivo que ven en casa y nuestra actitud hacia la sexualidad.

 ¿Cómo debemos hacerlo?

Siempre con respuestas o material audiovisual adaptado a su edad y madurez. Contenidos sencillos y claros que pueda entender e integrar en su engranaje de conocimientos.

¿Es diferente cuando los niños tienen hermanos mayores?

Los hermanos mayores son un referente muy importante para los más pequeños, siendo modelo de comportamiento en casi todo. Por lo tanto, el hermano mayor puede trasmitir conocimientos antes de tiempo o facilitar fuentes de información inadecuadas para el menor. Hay que guiar a los más mayores para que entiendan que su hermano pequeño aún no está preparado para entender algunos aspectos de la sexualidad.