¿Qué hago si mi hijo se hace pis en la cama?

Llamamos enuresis nocturna a escapes de orina mientras el niño duerme a una edad en la que se espera que ya no suceda.

El control de la vejiga se suele conseguir entre los 2 y 4 años. Los estudios muestran que la enuresis nocturna es muy frecuente.  De este modo, mojan la cama, al menos dos veces a la semana, en 1 de cada 6 niños de 5 años, 1 de cada 10 de 7 años, 1 de cada 14 de 10 años y entre 1 y 3 de cada 100, en los adultos.

No hay una causa conocida. Se ha relacionado con varios factores: la herencia genética (suele haber antecedentes familiares directos), el sexo (más frecuente en niños que en niñas), estreñimiento crónico (por presión del intestino lleno de heces sobre la vejiga), problemas psicológicos (estrés, conflictos familiares o escolares, celos por el nacimiento de un hermano, etc.).

Ante un niño que moja la cama hay que tener en cuenta que no lo hace porque él quiera, probablemente a él le molesta, aunque no lo diga, por lo tanto, no se le debe reñir ni castigar, y mucho menos avergonzarle. Hay que evitar que se sienta culpable, explicándole que esto les ocurre a muchos niños.

Para iniciar el control de la enuresis se debe retirar definitivamente el pañal para dormir. Es importante que orine antes de acostarse y que no beba líquidos antes de dormir o por la noche.

Las bebidas con cafeína están prohibidas. No sirve de nada levantarle a orinar por la noche, esto hará que no moje la cama, pero no resuelve el problema.

Suele ser de utilidad un calendario de noches secas y mojadas, mediante dibujos o pegatinas y premiarle cuando consiga el objetivo, valorando que realmente ponga de su parte para conseguirlo.

Si moja la cama, está bien que el niño ayude a cambiar la ropa mojada, pero que no lo vea como castigo.  Siempre, se debe mostrar satisfacción ante mínimos avances. Si no mejora, es mejor no insistir con el calendario porque le frustrará.

Otras medidas, como retener la orina durante unos minutos cuando siente ganas de hacer pis o indicarle que “corte el chorro” cuando está orinando, no han demostrado ser eficaces, e incluso, ésta última, puede ser contraproducente, dado que puede alterar la función de la vejiga.

Se debe consultar al pediatra cuando exista preocupación por la enuresis en el niño o la familia o temor por sus repercusiones, en especial si el niño moja la cama casi todas las noches o si es mayor de 9 años.

Otros motivos que aconsejan la consulta médica son:

  • La enuresis aparece después de no haberse orinado al menos durante 6 meses seguidos.
  • Cambios en la cantidad o en el número de veces que orina al día.
  • Si asocia estreñimiento o encopresis (se hace “caca” en la ropa).
  • Dolor, escozor o dificultad para orinar. Orina turbia, maloliente o con sangre.
  • Chorro fino al orinar o escapes de gotas de orina después de finalizar.
  • Escapes de orina durante el día, excepto si la causa es que el niño no va a orinar porque está “atrapado” por el juego, televisión, etc.
  • Si se asocia con un cambio repentino de la personalidad o el estado de ánimo.

¿Cuándo se debe iniciar un tratamiento?

Muchos niños dejan de hacerse pis en la cama cuando crecen. Existen tratamientos que pueden ser de ayuda para que el control se produzca antes. Cada niño y circunstancia son diferentes, pero la edad más temprana para iniciar el tratamiento son los 5 años. Hay dos tratamientos que pueden solucionar o controlar la enuresis:

  • Terapia con alarma de enuresis: la alarma es un dispositivo que emite sonido, luz o vibración con las primeras gotas de orina. Es el tratamiento más eficaz, ya que enseña al niño a responder a las sensaciones de la vejiga. Exige motivación, esfuerzo y colaboración del niño y familia.

 

  • Tratamiento con desmopresina: es un medicamento que disminuye la producción de orina por la noche. Es ideal para los campamentos o situaciones esporádicas y una alternativa a la alarma cuando no está indicada o no puede utilizarse.

Los dos tratamientos requieren constancia y supervisión por un profesional.