¿Qué tipos de Trastornos por Déficit de Atención podemos encontrar?

El cerebro de las personas con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) se desarrolla y funciona con menores niveles de dopamina y noradrenalina, lo que dificulta que el organismo mantenga el umbral de estimulación adecuado de las neuronas.

Los patrones cerebrales típicos vistos en pacientes con TDAH muestran menos actividad en las zonas frontales del cerebro, tanto en reposo como en tareas de atención, planificación o memoria de trabajo.

El diagnóstico del TDAH es clínico y se basa en la comprobación de la presencia de los síntomas, para lo que, en nuestra unidad utilizamos como herramientas de exploración las entrevistas al paciente, familia y docentes, una evaluación neuropsicológica que nos proporcione información sobre el funcionamiento cognitivo y ejecutivo de la persona que lo padece y la observación clínica.

En función de los resultados podemos encontrarnos con:

  • TDAH predominante hiperactivo-impulsivo:Les cuesta mucho retrasar una respuesta a una señal. Suelen actuar y tomar decisiones sin pensar, de manera impulsiva. acciones y decisiones impulsivas. Esto se traduce en no esperar su turno, interrumpir a otros, responder sin pensar, y ser propenso a los accidentes.

 

  • TDA predominante con falta de atención: tienen cortos espacios de atención y se distraen con facilidad. Estos niños tienen problemas para regular el sistema de alerta y focalizar la atención. Hay dificultad para prestar atención a las acciones que hacen y seleccionar la información importante, pasando de un pensamiento a otro sin concentrarse. Se observa lentitud, desorganización e ineficacia.

 

 

  • TDAH combinado: presenta sintomatología de los dos tipos anteriores (hiperactividad, impulsividad e inatención).

 

La ansiedad y frustración que puede generar cada síntoma, tanto en el niño, como en las familias y docentes, no es fácil de gestionar. Pero podemos entrenar dificultades, dar estrategias, orientar y acompañar.

La neuropsicología infantil aporta datos a la valoración y evaluación del TDAH, obtenemos índices de funcionamiento dependiendo del perfil y las alteraciones cognitivas. En base a los resultados, debemos individualizar la intervención multidisciplinar.