¿En qué consiste una terapia de realidad virtual?

La Unidad de Psicología y Medicina de la Salud del Hospital Vithas Medimar Internacional, PsicoActúa, cuenta con la primera plataforma mundial de realidad virtual Psious. La realidad virtual aplicada a la salud mental ha demostrado su efectividad con más de 20 años de estudios clínicos controlados en el tratamiento de trastornos de ansiedad.

La realidad virtual consigue transportar al paciente a un escenario mucho más real, haciéndole vivir una experiencia más vívida, intensa e inmersiva dentro de la seguridad y confidencialidad de la consulta.

Dentro de una plataforma online, se accede a todos los entornos y vídeos disponibles, clasificados por tipología de tratamiento que permiten al paciente progresar gradualmente en su terapia.

Los módulos terapéuticos permiten una inmersión total, un control total de los parámetros de la exposición y la posibilidad de repetición de las escenas. Además, junto con el sensor de biofeedback el profesional puede monitorizar las variables psicológicas de manera mucho más objetiva.

Los pacientes pueden enfrentarse a sus miedos en tiempo real de forma gradual y segura. Cada entorno posee diversos parámetros de personalización, adecuando una terapia a medida y generando así una experiencia completamente personalizada.

¿Qué fobias o patologías pueden abordarse con la realidad virtual?

  • Miedo a Volar
  • Relajación
  • Miedo a conducir
  • Agorafobia
  • Ansiedad
  • Claustrofobia
  • Miedo a hablar en público
  • Miedo a las agujas
  • Miedo a la oscuridad y a las tormentas
  • Acrofobia
  • Miedo a los animales
  • Distracción
  • Desórdenes alimenticios

Ventajas de incorporar la realidad virtual a los tratamientos psicológicos

  • Permite que la persona pueda interactuar con el mundo virtual en tiempo real
  • Permite diseñar «a medida” el tratamiento. Por ejemplo, aterrizar antes de despegar, realizar varios despegues seguidos, subir en ascensor sin detenerse en ninguna planta durante minutos, así como la repetición de la acción cuantas veces sea necesario. El terapeuta puede decidir si es de día o de noche, si llueve o hace sol, ajustando en mayor medida el proceso terapéutico a las necesidades del paciente
  • Permite la maleabilidad, versatilidad y disponibilidad de los entornos virtuales. Se pueden graduar las situaciones según las necesidades y sin esperar a que estas sucedan en la vida real, ampliándose las posibilidades de tratamiento
  • Progresos en menos sesiones, menor tasa de recaídas y abandono del tratamiento
  • Permite llevar a cabo tratamientos en las situaciones de difícil acceso por ser complejas o costosas (despegues, tormentas, alturas…)
  • Permite al terapeuta controlar y ver lo que el paciente está viendo