¿Cómo detectar un trastorno en la alimentación?

Los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) se caracterizan por un comportamiento patológico frente a la ingesta alimentaria y una obsesión por el control del peso, provocando consecuencias negativas tanto para la salud física como mental.

Los TCA tienden a cronificarse a lo largo de la vida si no se realiza una adecuada intervención temprana que atienda tanto la parte nutricional como la psicológica, de manera que se llegue a resolver aquello que originó la enfermedad.

Las familias que conviven con una persona que presenta alguna alteración en la conducta alimentaria, necesitan orientación y ayuda para comprender lo que ocurre y poder ayudar a conseguir la mejoría.

Por ello, es también protagonista en la prevención, la detección precoz y el tratamiento.

Los TCA con mayor prevalencia son la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa, pero también existen otros como la anorexia purgativa, el trastorno por atracón o la vigorexia.

Algo a destacar de estos trastornos es la falta de conciencia de la enfermedad, tanto por parte de la persona afectada como por parte de su entorno.

Algunas de las señales más comunes

  • Recurrir continua e injustificadamente a dietas restrictivas
  • Preocupación exagerada por la comida, las recetas o las calorías que se ingiere
  • Comportamientos alimentarios extraños (velocidad de la ingesta, cortar en trozos muy pequeños la comida, etc.)
  • Ir al baño después de cada comida, aumentando la frecuencia y la cantidad del tiempo
  • Evitar comer en público
  • Rapidez con la que se acaba la comida en casa
  • Pérdida de peso injustificada
  • Práctica de ejercicio físico de forma desmesurada
  • Consumo de laxantes y diuréticos
  • Amenorrea (pérdida del ciclo menstrual durante, al menos, 3 meses)
  • Aislamiento progresivo
  • Aparición de síntomas de depresión o ansiedad

 

Si se detecta alguna de estas señales, se debe consultar al especialista, psicólogo o psiquiatra, inmediatamente, ya que cuanto antes se detecte el problema y se inicie el tratamiento oportuno, más fácil será salir de él y evitar futuras complicaciones.