Alergia: ¿qué es y cómo se trata?

La palabra #alergia procede del griego, de las palabras Alos (“otro, diferente, extraño”) y Ergos (“reacción”). Por tanto, alergia significa “reacción diferente”.

La alergia representa un gran problema de salud pública en los países occidentales y es la enfermedad crónica más frecuentes en los niños.

La mayoría de los expertos consideran que dichos procesos están en aumento: en menos de 15 años, más de la mitad de la población europea sufrirá algún tipo de alergia y es poco probable que las medidas preventivas puedan estabilizar la cifra en el 25-30% actual.

Las enfermedades alérgicas están influidas por factores genéticos así como por la exposición a factores ambientales. Está ampliamente documentado que el tipo de vida, la dieta, la contaminación ambiental o las infecciones influyen en el desarrollo de las enfermedades alérgicas.

Las alergias son causadas por ciertas sustancias llamadas alérgenos. Su origen puede ser muy variado: ácaros del polvo doméstico, pólenes, esporas de hongos, epitelios de animales domésticos, alimentos, látex, anisakis (parásito del pescado), fármacos… Algunos de los síntomas que pueden provocar son:

– La rinitis alérgica: congestión, picor  nasal,  estornudos y mucosidad transparente. En muchos casos además aparece picor de paladar y oídos.

– El asma bronquial se caracteriza por la presencia de tos, dificultad para respirar o sensación de falta de aire, ruidos en  el pecho (sibilancias) y sensación de opresión torácica.

Alergia a alimentos: las manifestaciones más frecuentes son picor en labios y boca (síndrome de alergia oral), en ocasiones se desarrollado junto con síntomas digestivos: nauseas, vómitos, dolor abdominal y urticaria generalizada.

Diagnóstico y tratamiento

Las pruebas cutáneas y la historia clínica son las principales herramientas diagnósticas para conocer a qué alérgenos está sensibilizado el paciente.

Su lectura se realiza en quince minutos. Además, en ciertos casos  el alergólogo completará el estudio mediante la realización de un análisis sanguíneo.

El tratamiento integral de las enfermedades alérgicas se basa en 4 aspectos:

Medidas de control ambiental: van encaminadas a disminuir la carga de alérgeno y varían según el alérgeno implicado: ácaros, pólenes, epitelios, etc.

Tratamiento farmacológico: varía según  el tipo de manifestación, la edad del paciente, etc.

Inmunoterapia con alérgenos  (vacunación antialérgica): se dirige al tratamiento de la alergia causada por la sustancia a la que se vacuna pero  puede prevenir la aparición de otras sensibilizaciones.

Hoy día es el único tratamiento capaz de modificar el curso natural de las enfermedades alérgicas, frenando la progresión de la enfermedad y llegando a solucionarla en muchos casos.

Educación del paciente alérgico y de la familia.

Dejar respuesta