La llegada del buen tiempo ha cambiado los hábitos y se nota en el ambiente: las terrazas de los bares vuelven a estar llenas, los niños juegan en el parque y en las piscinas se viven los primeros chapuzones. La temporada estival supone un aumento de la exposición al sol, que es fuente de vitamina D y endorfinas, que mejoran el estado de ánimo.

Sin embargo, hay que tomar medidas para evitar los efectos nocivos de la sobreexposición solar. Según la Asociación Española Contra el Cáncer, uno de cada tres diagnósticos de cáncer mundiales es de piel. Con motivo del Día Mundial del Cáncer de piel y la época del año actual, es importante revisar los riesgos de una exposición inadecuada de la piel al sol.

La Dra. María Reyes García de la Fuente, dermatóloga de Vithas Lleida, sostiene que “la mejor medicina es la prevención. Aunque exista una predisposición genética, el factor de riesgo más importante es la fotoexposición. Durante el periodo estival toca protegerse con todos los medios disponibles”, como cubrirse con ropas que garanticen una buena protección solar. “Los colores oscuros y los tejidos tupidos ofrecen mayor protección frente al sol que las ropas claras y tejidos finos”, añade la Dra. García de la Fuente.

El sol emite diferentes tipos de radiaciones. Entre ellas destacan la radiación ultravioleta B (UVB), principal responsable de las quemaduras solares y del cáncer de piel, y la radiación ultravioleta A (UVA), que causa el envejecimiento cutáneo. En este sentido, la Dra. García de la Fuente destaca “el envejecimiento cutáneo, la formación de arrugas debido a la destrucción de las fibras de colágeno de la dermis, y la aparición como los lentigos solares, “manchas” y las hipomelanosis” como efectos adversos frecuentes. Sin embargo, el efecto más nocivo es el cáncer de piel, que a su vez se divide en melanoma y cáncer de piel no melanoma.

Cómo distinguir los tipos de cáncer
El color de la piel suele ser un indicador de detección importante para los pacientes, pero no todos los tipos de cáncer de piel son marrones y fácilmente identificables. En ocasiones, según la Dra. García de la Fuente, “hay formas que se presentan levemente sonrosados, nacarados y en localizaciones de difícil accesibilidad para el propio paciente, lo que hace que haya personas que no los identifiquen hasta que ya están muy evolucionados”.

Por estos motivos, es importante realizar controles rutinarios de manera anual. Según la Asociación Española Contra el Cáncer, unas 33.000 muertes en todo el mundo por el cáncer de piel podrían haberse prevenido si los pacientes hubieran buscado ayuda médica. La Dra. García de la Fuente incide en consultar a un especialista de manera inmediata “si se observa la aparición de una lesión de color marrón oscuro o varios colores, irregular en forma y contorno, o si una lesión preexistente ha cambiado- en ese sentido, así como lesiones que sangran o heridas o costras que no acaban de curar”.

Recomendaciones para prevenir efectos nocivos de la exposición solar
• La Dra. García de la Fuente recomienda, además, el uso de fotoprotectores adecuados para cada tipo de piel, con un índice UVB alto y que incorporen filtro UVA. Por lo tanto, es conveniente usar cremas que incorporen el filtro UVA aunque nos encontremos dentro del coche o al lado de una ventana.
• La vestimenta también juega un papel importante en la prevención del cáncer de piel. Sombreros o gorras son prendas que protegen de la radiación solar, especialmente en aquellas personas que sufren alopecia.
• La Dra. García de la Fuente recomienda, además, proteger los ojos con gafas de sol por su alta sensibilidad a la radiación ultravioleta.
• Por último, la especialista aconseja una correcta hidratación y evitar la exposición solar en las horas centrales del día, ya que la radiación UVB es máxima entre las 10:00h y las 16:00h.

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