Claves para evitar el insomnio

Según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), un 25-35% de la población adulta padece insomnio transitorio y entre un 10 y un 15% -lo que supone más de cuatro millones de adultos españoles- sufre de insomnio crónico.

¿Por qué es importante dormir bien?

El insomnio, además de afectar al estado de ánimo, también puede repercutir en la salud y en la calidad de vida, debilitando incluso el sistema inmunológico. Desde la Unidad del Sueño del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre, indican que encontrar las causas cuando el problema limita la calidad de vida, implica un estudio multidisciplinar a nivel médico en una unidad especializada, ya que el insomnio puede ser el problema principal o puede estar asociado a otras patologías, medicamentos…. Por eso, si el problema se prolonga en el tiempo se debe tratar por un profesional.

¿Cómo tratar el insomnio crónico?

El insomnio crónico siempre está precedido por un insomnio situacional como resultado de acontecimientos vitales estresantes, pero que no consigue mejorar ni cuándo se han eliminado los factores causantes. Para poder romper ese círculo, es importante cambiar los hábitos inadecuados, así como los pensamientos erróneos que aumentan la preocupación, y reducir la elevada activación emocional asociada a estas variables.

Esta intervención costa de tres componentes: cambio de conductas, cambio de pensamientos y reducción de la activación. Un tratamiento que debe ayudar al paciente a desarrollar habilidades para el autocontrol del insomnio y a recuperar el control sobre el sueño, de manera que pueda manejar las ocasionales dificultades para dormir. Todo esto requiere tiempo, paciencia y esfuerzo.

Insomnio tecnológico

En parte, el aumento del porcentaje de esta patología en la actualidad se debe al uso excesivo de aparatos tecnológicos. La luz azul de las pantallas tiene efectos inmediatos sobre nuestro organismo y es que, determinadas células de la retina son muy sensibles a estos tonos y se altera el ritmo de secreción de melatonina (encargada de regular el reloj biológico) y por tanto a conciliar el sueño. Además, estos aparatos activan las neuronas por lo que nos activamos más nosotros, lo que impide conciliar el sueño. A partir de ese momento comenzará una espiral de estrés primero derivado por la excitación causada por los dispositivos y luego por la ansiedad causada por la imposibilidad de conciliar el sueño.

Esta alteración en nuestro cerebro trae como consecuencia el no poder conciliar el sueño adecuadamente e incluso sufrir más episodios de pesadillas e interrupciones durante la noche, lo cual es científicamente conocido como parasomnia.

Higiene del sueño

Para evitar el insomnio es clave mantener rutinas y una buena higiene del sueño:

  • Rehuir del uso de pantallas de luz azul (móviles, tablets, ordenadores) antes de acostarse
  • Ir atenuando las luces de la casa por la noche
  • Evitar tomar estimulantes a partir de las 16 horas (bebidas con cafeína o teína)
  • Siestas que no duren más de 20-30 minutos
  • Respecto a la televisión: Verla de una manera comedida, ya que es importante mantenerse informado, pero no cargar nuestra mente con demasiada información estresante o negativa.
  • Antes de acostarse, realizar sesiones de relajación, meditación, o simplemente leer
  • Mantener las rutinas de comida
  • Realizar ejercicio físico al menos 3 horas antes de irse a dormir
  • Reforzar el reloj biológico marcándose unas rutinas a la hora de levantarse y acostarse,
  • Exposición a la luz solar un rato al día que ayudará a disminuir la fatiga y recargar nuestro organismo con vitamina D

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