Cómo actuar ante una quemadura en las hogueras de San Juan

La noche de San Juan es, sin duda, una de las más especiales del año. En torno a ella se han creado multitud de rituales y tradiciones que dan lugar a una velada única donde las hogueras cobran un especial protagonismo. Saltar por encima de ellas o meterse en el mar y saltar olas, son algunos de los rituales de esta noche mágica. Además, los petardos y fuegos de artificio ponen el ruido y color tan característico de esta mágica fecha. Pero, ¿cómo podemos pasar una verbena segura en lo que a quemaduras se refiere?

 

Uno de los accidentes más frecuentes en este tipo de noches son los relacionados con quemaduras de distinto grado, originadas saltando las anteriormente citadas hogueras o durante la manipulación de petardos y demás material pirotécnico. A continuación, vamos a dar unas sencillas recomendaciones a la hora de abordar inicialmente este tipo de lesiones

Antes de nada, debemos diferenciar tres tipos de quemaduras según su gravedad. Existen tres

  • Primer grado: son aquellas quemaduras superficiales que presentan enrojecimiento de la piel y mucho dolor.
  • Segundo grado: son algo más profundas, presentando enrojecimiento y ampollas en la piel y bastante dolorosas a la presión.
  • Tercer grado: destruyen todas las capas que forman la piel y presentan un aspecto pálido y, al contrario de lo que se pueda pensar, no son menos dolorosas que las anteriores.

En el supuesto de que se produzca una quemadura de primer o segundo grado como consecuencia de una hoguera o un petardo, y para aliviar el dolor o disminuir la inflamación, debemos refrescar la zona con agua dulce o sumergirla en un recipiente con agua templada o fría durante 10 o 20 minutos, hasta que el dolor vaya remitiendo. En cuanto a la ropa es aconsejable retirar aquellas prendas que no estén adheridas a la piel ya que, si lo hacemos, corremos el riesgo de levantar la piel y empeorar la herida.  Lo mismo ocurre con joyas y otros complementos, ya que estos mantienen el calor durante más tiempo. A continuación, se debe cubrir la zona con gasas estériles o un paño limpio, toallas o sábanas, humedecidas en suero, agua oxigenada o agua y en los casos en los que aparezcan ampollas, nunca se deben romper, ya que abriríamos una puerta para la entrada de gérmenes.

 

Cara o manos, zonas especialmente sensibles

Cuando hay quemaduras en la cara, debemos tener un especial cuidado y asegurarnos de que la persona puede respirar normalmente para, a continuación, solicitar asistencia médica o acudir a un servicio de urgencias lo antes posible. En el caso de quemaduras en los dedos de las manos, hay que intentar mantenerlos separados.

Por último, puede darse el caso que la persona accidentada salga en llamas tras saltar la hoguera. En este supuesto, debemos cubrirla con una manta o chaqueta, aunque si no disponemos de ninguna de estas prendas para echársela por encima, tendremos que hacerle rodar en el suelo.

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