Cómo evitar que los adolescentes pasen demasiado tiempo con las pantallas

El curso escolar ha llegado a su fin y una de las consecuencias inmediatas es el aumento de tiempo libre de los hijos, que aparcan las responsabilidades académicas y las obligaciones escolares hasta el mes de septiembre. Los padres y madres, en cambio, organizan las semanas veraniegas para evitar un periodo prolongado de inactividad y aprovechan para fomentar actividades dinámicas y al aire libre: deporte, campamentos, excursiones, etc. dentro de las posibilidades de cada casa.

Sin embargo, las nuevas tecnologías están ganando cada vez más terreno como ocupación diaria entre los más jóvenes de la casa. El estudio “El uso de la tecnología por los menores” del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI) ofrece datos relevantes sobre los hábitos digitales de los menores. Según el informe, el 98% de los niños y niñas de entre 10 y 15 años utilizan Internet de manera habitual. En cuanto a la posesión de teléfonos móviles, el 22% de menores disponen de un teléfono móvil propio, llegando a ser más del 90% a partir de los 13 años, según el estudio.

¿Qué se puede hacer para evitar el abuso de las nuevas tecnologías en periodo vacacional?

La Dra. Ángeles Monente Calvo, pediatra de Vithas Lleida, aconseja establecer una serie de parámetros que “se podrían aplicar durante todo el año, pero durante las vacaciones cobran especial importancia para los adolescentes porque establecen un marco de responsabilidades básicas ante la falta de horario ni de compromiso que sí tienen durante el curso”.

  1. Alternar periodos de uso de pantallas con periodos libres, que “permitan la convivencia activa con todos los miembros que formen parte de la unidad familiar”.
  2. Potenciar y acompañar en un ocio que no esté relacionado con las pantallas, en especial todas las iniciativas que supongan una actividad física. De esta manera, según la Dra. Monente “Se evita la dejadez física y mental y se incentiva la generación de endorfinas, fundamentales para el equilibrio mental”.
  3. No usar las pantallas durante las comidas: la Dra. Monente alerta que “usar el móvil mientras comemos evita que el cerebro envíe señales cuando nos saciamos porque está centrado en la pantalla, y eso provoca que comamos más de lo necesario y que no mastiquemos bien la comida”.
  4. Evitar el uso de pantallas desde una hora antes de irse a dormir para que “la producción de melatonina sea la adecuada y nuestro reloj interno ayude a la aparición del sueño”, según la Dra. Monente. En este sentido, añade que “no debe haber pantallas en ninguna habitación porque interfieren en el ciclo de sueño que vive nuestro cerebro, que necesita un proceso de relajación para optimizar la calidad del sueño”.

La Dra. Monente concluye que “es bueno hablar con nuestros hijos sobre estas cuestiones para que las entiendan como un beneficio personal, no como una imposición directa”.

Dejar respuesta