Consejos para recuperar tu piel después del verano

Se acaba el verano, pero los excesos realizados sobre nuestra piel pueden dejar un reguero de síntomas sobre los que debemos estar muy atentos. Los primeros signos son las manchas solares y, de igual forma, una mayor deshidratación de nuestra piel que puede conllevar a la aparición de pequeñas arrugas en zonas de nuestro cuerpo como el entrecejo, la frente o la zona del contorno de ojos, especialmente sensibles.

Por eso, la doctora Marisol Contreras, dermatóloga del Servicio de Dermatología del Hospital Vithas Parque San Antonio que dirige el doctor Enrique Herrera Acosta, comparte algunos consejos para recuperar la piel después de los meses veraniegos y poder lucir una piel radiante, sana y natural lo antes posible.

  1. Incluye fruta y verduras frescas en tu dieta.

Para recuperar la belleza de tu piel, es necesario que, tras las vacaciones, retomemos una dieta equilibrada rica en frutas y verduras como las que se detallan a continuación: brócoli, col, kiwis, fresas, tomate, albaricoque, espinacas,  zanahoria …

 

  1. Sigue utilizando el protector solar.

Continúa aplicando cremas con protección solar a diario antes de salir a la calle. Se debe aplicar incluso si sólo va a estar en la oficina o en un lugar cerrado, ya que las luces artificiales también interfieren con la melanina de la piel.

  1. Hidrata tu piel.

El sol reseca mucho la piel por lo que la notarás más seca de lo habitual, tanto la del rostro como la del cuerpo. Debes rehidratarla utilizando una buena crema hidratante a diario tras el baño o incluso más veces si ves que tu piel “lo pide”, además de usar geles de baño suaves, sin jabón o syndet y evitar el uso de esponjas si tu piel es sensible o atópica. Puedes aprovechar tu after sun como crema hidratante los primeros días del otoño hasta agotar el producto.

  1. Bebe mucho agua y zumos.

Aunque esta recomendación se podría aplicar a los 365 días del año, recuerda tener siempre a mano una botella de agua y beber, como mínimo, dos litros al día. Tu piel lo notará, pero también tu cuerpo ya que ayudarás a la eliminación de líquidos.

 

  1. Exfoliación profunda.

Las células superficiales de la epidermis son las más afectadas durante la exposición al sol. Con una exfoliación eliminaremos las células muertas favoreciendo la reparación de la piel y logrando una mejor recuperación, manteniendo un tono homogéneo en nuestra piel. Para ello disponemos de diferentes peelings químicos los cuales deben realizarse siempre asesorados por personal médico y en centros cualificados, y después realizar un mantenimiento sencillo en casa. La protección solar tras este tipo de procedimientos es fundamental para evitar hiperpigmentaciones secundarias.

  1. Revisa tus manchas o lunares.

Después de los meses veraniegos, y antes de empezar con los tradicionales tratamientos contra las manchas que hayan podido aparecer, debemos esperar a que el bronceado haya desaparecido por completo. Antes de intentar eliminar cualquier mancha o lunar que haya aparecido (tanto por nuestra cuenta como en centros estéticos), es recomendable un diagnóstico médico adecuado por un dermatólogo, para determinará cuál es el mejor método para eliminarlas, además de descartar cualquier anomalía en la mancha o lunar. En cuanto a los tratamientos que se pueden realizar, disponemos de IPL (luz pulsada intensa), peelings químicos o cremas despigmentantes. Dependerá del tipo de mancha y profundidad de la misma el que elijamos uno u otro método.

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