Lesiones deportivas más comunes en invierno

La práctica del deporte en los meses de frío reúne una serie de particularidades que conviene tener en cuenta para disfrutar de las actividades deportivas en invierno. Con la llegada de la nieve, muchos deportistas aprovechan para practicar esquí o snowboard, produciéndose la mayoría de las lesiones por caídas; pero las temperaturas muy bajas también pueden provocar lesiones en los músculos y tendones.

Desde la Unidad de Traumatología del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre, explica las lesiones más comunes:

  • Las más graves suelen darse en las extremidades inferiores, sobre todo en las rodillas, que es la parte del cuerpo que más presión soporta en su ejercicio.
  • Las más frecuentes son las de ligamento cruzado anterior, menisco y los esguinces de los ligamentos colaterales.
  • Son habituales las lesiones que afectan a la extremidad superior, sobre todo las fracturas de radio distal y las luxaciones de hombro.
  • En esquiadores avanzados, así como las relacionadas con la velocidad y la intensidad de la práctica deportiva, que pueden conllevar traumatismos craneoencefálicos y lesiones de la columna vertebral.

¿Cómo prevenir lesiones?

Lo ideal es trabajar todos los grupos musculares de cara a minimizar el riesgo de lesiones, pero el hecho de que el 40% de los accidentes afecten a la rodilla –fracturas o rotura de ligamentos- prioriza la forma física de la pierna, y de manera especial los cuádriceps y los isquiotibiales

Por otro lado, las bajas temperaturas pueden desencadenar cuadros de hipotermia. Esto hace que los músculos y tejidos estén contraídos y rígidos, lo que hace que aumente la posibilidad de lesionarte. De ahí la importancia de calentar previamente.

Hay que tener en cuenta la deshidratación como factor de riesgo ya que es muy habitual entre los esquiadores. La deshidratación aumenta el cansancio y la falta de coordinación, consecuencias nada aconsejables para una práctica deportiva segura.

El riesgo de hipotermia

Muchos aficionados del submarinismo siguen practicándolo durante los meses de frío. Sin embargo, y pese a ser una práctica segura gracias a la preparación que se exige para practicarlo, conviene no perder de vista que el cuerpo va a lanzar señales de alerta ante un riesgo de hipotermia. Cuando desciende la temperatura corporal, el corazón, el sistema nervioso y otros órganos no pueden funcionar con normalidad.

Una persona con hipotermia generalmente no es consciente de lo que le pasa porque los síntomas suelen presentarse progresivamente. Además, la confusión de pensamiento relacionada con la hipotermia evita que uno sea consciente de lo que le ocurre.

Especial cuidado de los pies

Rozaduras, callos, uñas excesivamente presionadas en la parte delantera, el calzado cerrado, y en ocasiones estrecho, propio del invierno produce alteraciones en los pies que, si ya en sí pueden resultar dolorosas, son especialmente molestas a la hora de realizar actividades físicas prolongadas como el running. Son alteraciones que pueden incidir negativamente en la distribución de presiones y en un apoyo correcto durante la marcha.

La prevención apunta a la elección de calzado con una horma adecuada al ancho de cada pie y a un control podológico que trate el problema antes de que produzca alteraciones considerables de más difícil solución.

Dejar respuesta