¿Por qué me duele la rodilla?

Las causas más frecuentes de dolor de rodilla en adultos son la artrosis, lesiones de menisco y tendinitis.

La artrosis de rodilla o gonartrosis es la más común y puede afectar al 30% de las personas. La artrosis es la principal causa de incapacidad en adultos y dependencia en ancianos.

¿Cómo se sabe si es artrosis de rodilla?

Síntomas: el síntoma más común es el dolor. Se acompaña de rigidez articular después del reposo y que alivia con el movimiento (dolor de tipo “mecánico”).

Algunos pacientes presentan hinchazón o derrame articular episódico. Con el tiempo aparece deformidad de la rodilla por destrucción articular con cambios de la estructura ósea, apreciables a simple vista y en la exploración física.

Diagnóstico de la gonartrosis: es fácil con una historia clínica y exploración física, y se confirma con radiografía.

En caso de derrame los reumatólogos realizamos un análisis al microscopio del líquido articular extraído mediante una punción articular (artrocentesis), para descartar otras causas como artritis o presencia de microcristales (gota, pseudogota).

Tratamiento de la artrosis

El tratamiento está encaminado a aliviar el dolor, preservar la función y ralentizar el avance de la enfermedad. Su reumatólogo puede prescribirle analgésicos y le recomendará el ejercicio suave para preservar la función articular.

Se emplean diversos fármacos para aliviar el dolor y retardar la evolución de la artrosis. Se pueden poner infiltraciones intraarticulares, que se pueden repetir con seguridad. Al cabo de muchos años algunos pacientes precisarán una prótesis articular.

Herencia genética

La artrosis de rodilla presenta una base genética, y se han identificado diversos genes que se heredan y aumentan el riesgo de artrosis. Los antecedentes familiares influyen en más de un 60% en el riesgo de artrosis acelerada.

Existe un test genético de saliva que nos indicará si el paciente tiene riesgo de progresión rápida de su gonartrosis. La artrosis de rodilla se asocia con frecuencia a la de manos y caderas, dando lugar a artrosis generalizada.

¿Cómo aliviar los síntomas?

Lo más importante es el control del peso, pues se sabe que la obesidad acelera la artrosis y empeora el dolor y la calidad de vida de los pacientes, que precisan prótesis articular   mucho antes cuando son obesos.

En la grasa se segregan sustancias que aceleran la artrosis, además del efecto directo del peso sobre la degeneración del cartílago articular. Otro tipo de suplementos alimenticios sin beneficio probado ni control sanitario suponen un gasto innecesario y un riesgo real de efectos secundarios y posibles interacciones.

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