Todo lo que debes saber sobre el síndrome de Asperger

Cada 18 de febrero se celebra el ‘Día Internacional del Síndrome de Asperger’, un trastorno del neurodesarrollo que se caracteriza por la presencia de alteraciones en la interacción social y en la comunicación no verbal, así como de intereses restringidos y patrones de conducta estereotipados y restrictivos.

Tal y como explica el doctor Fernando Martín del Valle, pediatra especializado en neuropediatría del Hospital Vithas Madrid La Milagrosa, a pesar de que actualmente se engloba dentro de los Trastornos del Espectro Autista (TAE), tiene algunas características que pueden ayudar a diferenciarle:

  • Ausencia tanto de un retraso significativo del desarrollo del lenguaje como de discapacidad cognitiva.

En ese sentido, subraya el especialista, “el lenguaje de las personas con síndrome de Asperger (SA) suele ser excesivamente formal, pudiendo haber alteraciones del ritmo y de la entonación. Además, suelen tener dificultad para interpretar giros del lenguaje, como el humor, la ironía o los dobles sentidos”.

  • Dificultad para relacionarse con los demás, derivada de la falta de comprensión de las normas sociales.

Según el doctor Martín del Valle, “las personas con SA tienden a entender las situaciones y comentarios de una manera literal, lo cual les puede generar conflictos. También les cuesta adaptarse a los contextos cambiantes y pueden tener dificultad para expresar sus emociones o reconocerlas en los demás”.

  • Dificultad para manejarse en situaciones en las que necesitan interaccionar con mucha gente.

Si no se conoce el origen de sus conductas, las personas con SA pueden ser consideradas como “raras” o “excéntricas”. A pesar de que suelen tener interés en relacionarse con los demás, la dificultad de interactuar con mucha gente “hace que, en muchas ocasiones, se aíslen. Además, es frecuente que su conversación gire en torno a sus áreas de interés, especialmente si tienen escasa flexibilidad cognitiva”.

En definitiva, este pediatra especializado en neuropediatría subraya que es fundamental tener en cuenta que las personas con SA “tienen una manera diferente de procesar la información y de comprender el mundo que los rodea. Debemos respetar sus intereses y ser conscientes de la importancia que tienen para ellos sus rutinas”.

¿SE DIFERENCIA EN ALGO DEL AUTISMO?

Actualmente, el síndrome de Asperger es considerado el extremo más leve del TEA, “ya que no presenta discapacidad intelectual ni alteración del lenguaje. Sin embargo, las características particulares que presentan las personas con SA hacen que muchos los sigan considerando una entidad diferente del autismo y que se siga manteniendo el nombre de síndrome de Asperger”, asegura el Dr. Fernando Martín del Valle.

Otro aspecto diferencial es que el diagnóstico de este trastorno del neurodesarrollo suele ser más tardío que el del TEA, “ya que no hay retraso del lenguaje ni del desarrollo psicomotor. Normalmente se diagnostica ante la aparición de dificultades en la socialización en la escuela primaria”.

Sin embargo, al igual que en los TEA, el síndrome de Asperger “es mucho más frecuente en varones, probablemente debido a un infradiagnóstico en mujeres”, es decir, a la dificultad de detectarlo en ellas, “ya que consiguen disimular mejor las dificultades”. En cuanto al diagnóstico, apunta el pediatra especializado en neuropediatría de Vithas Madrid La Milagrosa, este “se basa en la historia clínica completa, prestando especial atención a los diferentes aspectos de las relaciones sociales y de la comunicación, así como en la valoración neuropsicológica”.

EL TRATAMIENTO

El tratamiento de las personas con SA debe ser individualizado según las debilidades y fortalezas de cada uno. Según el Dr. Martín del Valle, “se suelen beneficiar de terapia dirigida a mejorar las habilidades sociales y la comunicación. También es muy importante que, en el ámbito educativo, se realicen las adaptaciones necesarias tanto para su aprendizaje como para su integración en el grupo”.

Además, añade, se debe prestar atención a otros problemas que pueden aparecer asociados:

  • Trastornos del estado de ánimo.
  • Déficit de atención.
  • Alteraciones de la motricidad.
  • Tics.
  • Trastorno obsesivo compulsivo.

En cualquier caso, a pesar de no existir ningún tratamiento farmacológico efectivo para el tratamiento de los síntomas principales, “sí existe un tratamiento para algunos aspectos que pueden producir un malestar importante, como los rituales; los movimientos anormales, sin ninguna intencionalidad, llamados estereotipias, o la rigidez”.

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